El ambientólogo y los Bancos de Hábitat

El sistema de Bancos de Hábitat es un modelo de compensación de daños ambientales del tipo "like-for-like", en cuya gestión el ambientólogo puede encontrar BANCOS-DE-HABITATun interesante nicho de empleo.

Se trata de espacios naturales gestionados para la conservación del medio natural y la biodiversidad, que generan un número limitado de créditos de biodiversidad en una lógica análoga a la de los créditos de carbono y el mercado de emisiones.

Las mejores prácticas internacionales apuntan a que en la evaluación de impacto ambiental se tienda a la no pérdida neta en biodiversidad. Para ello se utiliza la jerarquía de mitigación en la que se prioriza en el siguiente orden: prevenir, corregir y restaurar los hábitats y obliga a compensar, mediante créditos de biodiversidad, el impacto restante (impacto residual).

Por lo tanto, este sistema permite la reparación de daños al medio natural. Esto permite llevar un paso más allá la implementación de las medidas preventivas, correctoras y de restauración actualmente contempladas en la legislación española de EIA, añadiendo una normativa emergente sobre las medidas de compensación en el atributo impactado, en este caso la biodiversidad.

La Ley 21/2013 establece la creación de un reglamento - aún pendiente - sobre este tipo de medidas compensatorias, pero varios países de Europa, América y Oceanía ya disponen de amplia normativa y experiencia en el caso.

Por este motivo, los Bancos de Hábitat tienen potencial para convertirse en la herramienta clave para llevar a cabo medidas reparadoras complementarias y compensatorias de una manera económicamente eficiente y suponiendo un aumento en los beneficios ecológicos en el contexto español.

El procedimiento para la creación de un Banco de Hábitat es el siguiente:

  1. Se busca un objetivo ecológico, es decir, un recurso para conservar.
  2. Se ponen en marcha las medidas de conservación.
  3. Se establecen las garantías para que se conserve a largo plazo el valor ambiental: el promotor del banco de hábitat pone los recursos financieros (dotación económica), ecológicos (planes de gestión) y legales (servidumbres de conservación) para que las entidades de custodia del territorio, ONG y organizaciones conservacionistas puedan conservar a perpetuidad el banco de conservación.
  4. El valor ambiental creado se cuantifica en forma de créditos de biodiversidad: estos créditos de biodiversidad se producen mediante la creación de capital natural, lo cual se consigue a través de proyectos de creación, restauración, mejora o preservación de ecosistemas. Las métricas para cuantificar los créditos de biodiversidad suelen calcularse a partir de distintos parámetros (según el hábitat) que incorporan la evaluación del estado de la biodiversidad, su singularidad o carácter distintivo y la extensión. Asimismo, la práctica internacional recomienda para el cálculo de los créditos la incorporación de los servicios ecosistémicos que el hábitat presta a la comunidad. Una ventaja de los bancos de hábitats respecto de otros tipos de compensación "like-for-like" es que los créditos de biodiversidad se generan antes de que el impacto ocurra, independientemente del mismo.
  5. Se ponen a la venta los créditos ambientales creados. Los créditos ambientales son comprados por:
  • Promotores de proyectos que causen algún daño al medio ambiente.
  • Inversores que no sólo buscan rentabilidad económica, sino rentabilidad ambiental.
  • Organizaciones con interés en conservar el medio ambiente.
  • Empresas que quieran cumplir con sus objetivos en Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
  • En los bancos de hábitats:
    • Evaluación inicial del ecosistema a conservar.
    • Diseño de las medidas de mejora de hábitats para crear el banco de biodiversidad.
    • Diseño de las métricas del cálculo de las mejoras en biodiversidad (adicionalidad) para obtener los créditos.
    • Evaluación y seguimiento de dichas mejoras.
    • En las compensaciones en biodiversidad:
      • Evaluación de los impactos residuales.
      • Cálculo según las métricas de evaluación de los "débitos" en biodiversidad.
      • Búsqueda de potenciales bancos de biodiversidad que tengan créditos del tipo necesario para compensar los impactos.
      • Participación con los actores relevantes del territorio impactado para la incorporación de sus criterios en el diseño de la compensación.

En resumen, un Banco de Hábitat se crea a través de la implantación de un proyecto de creación, mejora, restauración o conservación ambiental. Este proyecto genera un incremento del valor ambiental en el terreno, que se comercializa en forma de créditos ambientales. Estos créditos ambientales son comprados por operadores o promotores para compensar daños ambientales que generan o van a generar en un futuro, para su uso como posible establecimiento de garantías, como inversión ética o como compra voluntaria.

La implantación en España de Bancos de Hábitats puede convertirse en un generador muy potente de empleo para ambientólogos, pues será necesario contar con profesionales que se encarguen de tareas como elaborar los proyectos de creación, mejora, restauración o conservación ambiental, de llevar a cabo la conservación de los recursos ambientales, de asesorar a empresas en la compra de créditos ambientales, entre otras.

Por tanto, se prevé que la demanda de ambientólogos especializados en Bancos de Hábitats ocurra en entidades y organizaciones de diversa índole: entidades de custodia del territorio, ONGs, organizaciones conservacionistas, promotores de proyectos, departamentos de RSC de empresas, etc.

Roles del ambientólogo:

Finalmente te dejamos algunos enlaces en los que puedes ampliar información:

Business and Biodiversity Offset Program (BBOP)

The Economics of Ecosystem and Biodiversity TEEB)

Enlace a noticia original CECCAA

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